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CIRUGía de columna

Dr. Carlos Aguilar Chirino

PRINCIPALES PROCEDIMIENTOS

La sublime armonía de la cirugía de columna es una obra que se realiza con destreza técnica y se compone con profundo conocimiento. Como cirujano especializado en columna, tengo el honor de conducir esta orquesta con el fin de devolver la movilidad y aliviar el dolor de mis pacientes.

En esta sección, quiero compartir con ustedes los procedimientos quirúrgicos que realizo en la columna vertebral y el enfoque integral que considero fundamental para el tratamiento completo y efectivo de cada paciente.

La laminectomía lumbar es una cirugía diseñada para aliviar la presión en los nervios de la columna vertebral, a menudo causada por estenosis espinal o hernias de disco. Si has experimentado síntomas como dolor severo en la espalda o las piernas, entumecimiento, debilidad, o dificultades para caminar, estos podrían ser signos de que necesitas una evaluación para una posible laminectomía lumbar.

Los síntomas que pueden sugerir la necesidad de una laminectomía lumbar incluyen:

  • Dolor intenso y persistente en la espalda baja.
  • Irradiación del dolor hacia una o ambas piernas.
  • Entumecimiento, debilidad o pérdida de la función motora en las extremidades inferiores.
  • Dificultad para caminar o mantener el equilibrio.

¿Por qué ocurre esto? La estenosis espinal lumbar, una causa común que lleva a la necesidad de una laminectomía, es el estrechamiento del canal espinal que comprime los nervios. Esto puede ser debido al envejecimiento, hernias de disco, o artritis, entre otras causas.

Diagnóstico de la necesidad de una laminectomía lumbar: Al visitar mi clínica, realizo un examen físico completo y posiblemente recomiendo pruebas de imagen como una resonancia magnética (MRI) o tomografía computarizada (CT). Estas pruebas pueden mostrar con precisión las estructuras de la columna vertebral y la ubicación de cualquier compresión nerviosa.

Tratamiento con laminectomía lumbar: La decisión de proceder con una laminectomía se basa en la gravedad de los síntomas y la respuesta a otros tratamientos no quirúrgicos, como medicamentos o fisioterapia. La cirugía implica remover una porción del hueso vertebral (la lámina) para crear más espacio y aliviar la presión sobre los nervios afectados.

¿Cómo ayuda la cirugía? Muchos pacientes experimentan un alivio significativo del dolor y mejoría en la función después de una laminectomía lumbar. Es una intervención que puede mejorar notablemente la calidad de vida. Por supuesto, como con cualquier procedimiento quirúrgico, se discuten los riesgos y beneficios potenciales antes de tomar una decisión.

Si tú o alguien que conoces está experimentando síntomas que podrían indicar la necesidad de una laminectomía lumbar, es crucial buscar una evaluación médica profesional. Aunque el proceso puede parecer desalentador, los resultados de este procedimiento quirúrgico pueden ser altamente beneficiosos para el manejo adecuado de ciertas condiciones de la columna vertebral.

 
 
 

La función lumbar en nuestro cuerpo es esencial para el movimiento y el soporte. Esta sección de la columna vertebral, compuesta por cinco vértebras, juega un papel crucial en la movilidad, la flexión, la extensión y la rotación del torso, así como en el soporte del peso superior del cuerpo. Sin embargo, cuando hay problemas en esta área, como la estenosis espinal, hernias discales o lesiones, los efectos pueden ser debilitantes.

Los síntomas que pueden indicar problemas en la función lumbar incluyen:

  • Dolor persistente en la parte baja de la espalda.
  • Irradiación del dolor hacia las piernas, a menudo agravado por el movimiento.
  • Entumecimiento o debilidad en las piernas o los pies.
  • Dificultades para mantener la postura o para caminar.

¿Por qué ocurren estos problemas? Pueden ser el resultado de desgaste natural debido al envejecimiento, lesiones, hernias discales, o afecciones degenerativas como la artritis. Estos problemas pueden afectar la estabilidad y la movilidad, y en algunos casos, comprimir los nervios espinales.

Diagnóstico de problemas en la función lumbar: En mi práctica, un examen físico detallado, acompañado de pruebas de imagen como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, es esencial para evaluar la salud de la función lumbar. Estas pruebas ayudan a identificar la causa exacta de los síntomas y a determinar el tratamiento más adecuado.

Tratamientos para problemas de función lumbar: Dependiendo de la causa y la severidad de los síntomas, los tratamientos pueden variar desde fisioterapia y medicamentos hasta intervenciones quirúrgicas como la laminectomía o la fusión espinal. El objetivo es aliviar el dolor, restaurar la movilidad y mejorar la calidad de vida.

Es importante recordar que un enfoque proactivo en la salud de la columna lumbar, mediante el ejercicio regular, una postura adecuada y, si es necesario, una intervención médica temprana, puede prevenir o mitigar muchos de los problemas relacionados con la función lumbar. Si experimentas síntomas preocupantes relacionados con la función lumbar, es crucial buscar evaluación y tratamiento médico para mantener una calidad de vida óptima.

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La discectomía lumbar es un procedimiento quirúrgico focalizado en aliviar el dolor y otros síntomas causados por una hernia de disco en la columna lumbar. Esta cirugía se considera cuando los tratamientos no quirúrgicos no han logrado aliviar los síntomas debilitantes que pueden incluir dolor intenso, entumecimiento, debilidad en las piernas y, en ocasiones, alteraciones en el control de la vejiga o el intestino.

Los síntomas que pueden indicar la necesidad de una discectomía lumbar incluyen:

  • Dolor lumbar severo que se irradia hacia una o ambas piernas (ciática).
  • Entumecimiento, hormigueo o debilidad en las piernas o los pies.
  • Dificultad para realizar movimientos normales debido al dolor o la debilidad.

¿Por qué es necesaria una discectomía lumbar? En casos de hernias discales, el disco intervertebral se desplaza o rompe, presionando los nervios espinales. Esto puede causar dolor intenso y otros síntomas neurológicos. La discectomía busca remover el fragmento del disco que está causando la compresión nerviosa.

Diagnóstico previo a la discectomía lumbar: El diagnóstico se realiza mediante un examen físico detallado y estudios de imagen como la resonancia magnética (MRI), que permite visualizar con claridad la hernia de disco y la compresión nerviosa.

Tratamiento a través de la discectomía lumbar: Este procedimiento implica la remoción del fragmento de disco herniado que está comprimiendo el nervio. Se realiza bajo anestesia general y, en muchos casos, se puede efectuar mediante técnicas mínimamente invasivas. El objetivo es aliviar la presión sobre el nervio, reduciendo así el dolor y mejorando la función.

Recuperación y resultados de la discectomía lumbar: Muchos pacientes experimentan un alivio significativo del dolor después de la cirugía y pueden retomar sus actividades normales progresivamente. El período de recuperación puede variar, y es común recomendar fisioterapia para fortalecer la espalda y mejorar la movilidad.

Es fundamental que, si experimentas síntomas severos relacionados con una hernia de disco, busques una evaluación médica. Aunque el pensamiento de una cirugía puede ser intimidante, la discectomía lumbar ha demostrado ser un tratamiento efectivo para mejorar la calidad de vida de quienes sufren de hernias discales significativas y síntomas relacionados.

El reemplazo del disco cervical es una intervención quirúrgica avanzada destinada a tratar condiciones específicas de la columna cervical (cuello) como hernias discales o degeneración del disco, que causan dolor severo, debilidad o entumecimiento en los brazos y, en algunos casos, en las piernas. Esta cirugía es una alternativa a la fusión espinal tradicional y tiene como objetivo preservar el movimiento en el segmento afectado de la columna.

Los síntomas que pueden sugerir la necesidad de un reemplazo del disco cervical incluyen:

  • Dolor persistente y severo en el cuello.
  • Dolor que se irradia hacia los brazos o hombros.
  • Entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos, manos o dedos.
  • En ocasiones, problemas similares pueden manifestarse en las piernas.

¿Por qué se realiza un reemplazo del disco cervical? En condiciones como la hernia de disco o la degeneración discal, el disco intervertebral se daña o desgasta, lo que puede llevar a la compresión de los nervios o la médula espinal. El reemplazo del disco busca eliminar el disco dañado y reemplazarlo con una prótesis artificial, manteniendo así el movimiento normal del cuello.

Diagnóstico previo al reemplazo del disco cervical: Se realiza mediante un examen físico detallado, acompañado de estudios de imagen como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, para determinar la localización y severidad de la afectación discal.

Tratamiento con reemplazo del disco cervical: El procedimiento implica la extracción del disco dañado y su sustitución por una prótesis artificial que imita la función del disco natural. Se realiza bajo anestesia general y, en general, se busca una recuperación más rápida y una mayor preservación del movimiento en comparación con la fusión espinal.

Recuperación y resultados del reemplazo del disco cervical: Muchos pacientes experimentan un alivio significativo del dolor y una rápida mejora en la función y movilidad del cuello. Se recomienda fisioterapia postoperatoria para fortalecer los músculos del cuello y mejorar el rango de movimiento.

Si estás experimentando síntomas que afectan tu calidad de vida y podrían estar relacionados con una enfermedad del disco cervical, es importante buscar una evaluación médica profesional. El reemplazo del disco cervical puede ser una opción viable y efectiva para restaurar la función y aliviar el dolor en casos seleccionados

 
 
 

Los tumores de columna son crecimientos anormales que pueden desarrollarse en los huesos, los nervios o el tejido cercano a la columna vertebral. Pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos) y pueden causar una variedad de síntomas dependiendo de su tamaño, ubicación y naturaleza.

Los síntomas que pueden indicar la presencia de un tumor en la columna incluyen:

  • Dolor constante y progresivo en la espalda o el cuello, que puede empeorar en la noche.
  • Entumecimiento, debilidad o dificultad para caminar, a menudo debido a la compresión nerviosa.
  • Pérdida de control de la vejiga o intestinos, en casos graves.
  • Pérdida de peso inexplicable y fatiga general, en casos de tumores malignos.

¿Por qué se forman los tumores en la columna? Los tumores pueden originarse en la columna misma (tumores primarios) o pueden ser resultado de la propagación del cáncer desde otra parte del cuerpo (metástasis). Los factores de riesgo para los tumores de columna varían y pueden incluir condiciones genéticas, exposición a ciertas sustancias químicas o radiación, y un historial de cáncer en otra parte del cuerpo.

Diagnóstico de tumores de columna: Para diagnosticar un tumor en la columna, se realizan exámenes físicos detallados y estudios de imagen como resonancias magnéticas, tomografías computarizadas y, en ocasiones, biopsias. Estos permiten determinar la ubicación, tamaño y naturaleza del tumor.

Tratamiento de los tumores de columna: La estrategia de tratamiento varía dependiendo del tipo, tamaño y ubicación del tumor, así como del estado general de salud del paciente. Las opciones de tratamiento pueden incluir cirugía para extirpar el tumor, radioterapia, quimioterapia, o una combinación de estas. El objetivo es eliminar o reducir el tamaño del tumor, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.

Recuperación y manejo a largo plazo: La recuperación y el pronóstico dependen del tipo y extensión del tumor, así como del éxito del tratamiento. El seguimiento regular y la rehabilitación pueden ser necesarios para maximizar la recuperación y la calidad de vida.

Es crucial buscar atención médica si experimentas síntomas persistentes o preocupantes que podrían estar relacionados con un tumor en la columna. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado son fundamentales para el manejo efectivo de esta condición y pueden mejorar significativamente los resultados a largo plazo.

a escoliosis es una condición en la que la columna vertebral presenta una curvatura lateral anormal. Puede afectar a cualquier parte de la columna, pero es más común en las regiones torácica (media) y lumbar (baja). Esta deformidad puede variar en severidad y manifestarse en diferentes etapas de la vida, desde la infancia hasta la adultez.

Los síntomas y signos de la escoliosis pueden incluir:

  • Una curvatura visible de la columna vertebral.
  • Desequilibrio en los hombros, caderas o cintura; un hombro o cadera puede parecer más alto que el otro.
  • En casos severos, la curvatura puede causar dolor de espalda y dificultades respiratorias.
  • Fatiga en la columna vertebral después de estar sentado o de pie durante períodos prolongados.

¿Por qué ocurre la escoliosis? La causa de la escoliosis varía. Puede ser idiopática (sin causa conocida), congénita (debido a malformaciones de la columna vertebral presentes al nacer), o neuromuscular (asociada con condiciones como la parálisis cerebral o la distrofia muscular). También puede desarrollarse como resultado del envejecimiento, debido a cambios degenerativos en la columna vertebral.

Diagnóstico de la escoliosis: El diagnóstico se realiza a través de un examen físico, en el que se evalúa la curvatura de la columna y se puede confirmar con radiografías. En niños y adolescentes, es importante el seguimiento regular para monitorear cualquier cambio en la curvatura.

Tratamiento de la escoliosis: Dependiendo de la severidad y la causa de la escoliosis, el tratamiento puede variar. En casos leves, puede ser suficiente la observación regular y los ejercicios físicos. En curvaturas moderadas, a menudo se recomienda el uso de un corsé para prevenir una mayor progresión de la curvatura. En casos severos o progresivos, puede ser necesaria la cirugía para corregir y estabilizar la columna.

Manejo y prevención de complicaciones: La fisioterapia puede ser útil para fortalecer los músculos de la espalda y mejorar la postura. Es importante un enfoque proactivo para manejar la escoliosis, especialmente durante las etapas de rápido crecimiento en la infancia y la adolescencia.

Si tú o alguien que conoces muestra signos de escoliosis o experimenta síntomas asociados, es importante buscar una evaluación médica. Aunque el diagnóstico de escoliosis puede ser preocupante, muchas personas con esta condición llevan vidas activas y saludables con el tratamiento y el manejo adecuados.

La discectomía y fusión cervical es un procedimiento quirúrgico utilizado para tratar condiciones patológicas de la columna cervical (cuello), como hernias discales o degeneración de disco que causan dolor severo, debilidad, entumecimiento o incluso alteraciones en la función motora de los brazos. Este procedimiento combina dos técnicas: la extracción del disco dañado (discectomía) y la estabilización de los segmentos vertebrales afectados (fusión).

Los síntomas que pueden indicar la necesidad de una discectomía y fusión cervical incluyen:

  • Dolor crónico y significativo en el cuello.
  • Dolor que se irradia hacia los hombros, brazos o manos.
  • Entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos o las manos.
  • En casos severos, problemas de coordinación o dificultad para caminar.

¿Por qué se realiza una discectomía y fusión cervical? Esta cirugía se recomienda cuando hay evidencia de compresión nerviosa o inestabilidad de la columna cervical, a menudo causada por una hernia de disco o por cambios degenerativos en los discos y las vértebras.

Diagnóstico previo a la discectomía y fusión cervical: El diagnóstico generalmente involucra un examen físico completo y estudios de imagen como resonancias magnéticas (MRI) o tomografías computarizadas (CT), que ayudan a identificar la localización exacta y la severidad del problema.

Tratamiento a través de la discectomía y fusión cervical: La cirugía comienza con la discectomía, que implica la extracción del disco dañado para aliviar la presión sobre los nervios o la médula espinal. Luego, se realiza la fusión vertebral, donde los segmentos vertebrales adyacentes se unen (fusión) utilizando injertos óseos y, en algunos casos, placas y tornillos, para estabilizar la columna.

Recuperación y resultados de la discectomía y fusión cervical: La recuperación varía según el individuo, pero generalmente implica un período de reposo, seguido de fisioterapia para mejorar la fuerza y la movilidad. La fusión ósea puede tomar varios meses. La mayoría de los pacientes experimentan un alivio significativo del dolor y una mejora en la función después de la cirugía.

Si estás experimentando síntomas que afectan significativamente tu calidad de vida y podrían estar relacionados con un problema en la columna cervical, es importante buscar una evaluación médica. La discectomía y fusión cervical pueden ser opciones de tratamiento efectivas para condiciones específicas, mejorando así la calidad de vida de los pacientes.

La hernia cervical es una condición en la que uno de los discos intervertebrales de la columna cervical (cuello) se desplaza o se rompe, ejerciendo presión sobre los nervios o la médula espinal. Esto puede causar dolor, entumecimiento, debilidad o dificultad en el movimiento, afectando principalmente el cuello, los hombros, los brazos y, en ocasiones, las manos.

Los síntomas comunes de una hernia cervical pueden incluir:

  • Dolor en el cuello que puede irradiarse hacia los hombros, los brazos o las manos.
  • Entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos, manos o dedos.
  • Dificultad para girar o inclinar la cabeza debido al dolor o la rigidez.
  • En casos severos, puede haber problemas con la coordinación o el equilibrio.

¿Por qué ocurre una hernia cervical? Las causas pueden ser variadas, incluyendo el desgaste natural de los discos con el envejecimiento, lesiones traumáticas, levantamiento inadecuado de objetos pesados, o movimientos repetitivos que ponen tensión en el cuello. Factores como el tabaquismo o actividades laborales que implican esfuerzo físico o posturas inadecuadas también pueden contribuir.

Diagnóstico de la hernia cervical: El diagnóstico implica un examen físico detallado y pruebas de imagen como resonancias magnéticas (MRI) o tomografías computarizadas (CT), las cuales proporcionan una imagen clara de la estructura de los discos y la columna cervical.

Tratamientos para la hernia cervical: El tratamiento depende de la severidad y puede incluir medicamentos para el dolor y la inflamación, fisioterapia, ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, y en algunos casos, el uso de collarines cervicales. Si los síntomas son severos, persistentes o hay signos de daño nervioso significativo, se pueden considerar opciones quirúrgicas como la discectomía y fusión cervical o el reemplazo del disco cervical.

Recuperación y manejo a largo plazo: La mayoría de los pacientes con hernia cervical mejoran con tratamiento conservador. La fisioterapia juega un rol crucial en la recuperación, ayudando a mejorar la movilidad y fortalecer los músculos del cuello.

Es importante buscar atención médica si se presentan síntomas que sugieren una hernia cervical. Un diagnóstico y tratamiento oportunos son esenciales para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida. La atención temprana puede prevenir el empeoramiento de los síntomas y promover una recuperación más efectiva.

 
 
 
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